Y llegó la séptima de abono y la Quinta como esperada tras los triunfos de años anteriores.
Tres cuartos de plaza, calor por lo que se esperaba y calor por el cemento.
Salió Mandarín, nº 40 y 478 Kg , muy agradable, recogido de pitones, buenas hechuras fue el primer toro deLa Quinta que agradeció y respondió mejor a la exigencia y a los trazos por abajo. El Cid lo acomodó a media altura. Por el pitón derecho llegaron los momentos de mayor ligazón, mientras que el de más reposado fue al natural en el final de la faena cuando el de Santa Coloma permitió los muletazos de uno en uno. Estocada al segundo intento. Ovación.
El cuarto Piernasnegras nº 91 y 463 Kg fue el toro más desagradable del festejo. Abanto, y a media altura, la faena de El Cid no llegó al público. Estuvo firme al natural, pero sin poder llegar a cuajar. Estocada el tercer intento.
A la verónica recibió Emilio de Justo al segundo, Prisionero nº 100 y 527 Kg un toro de mejor encuentro. Dicha salida de los muletazos, restó eco en los tendidos y obligaba al extremeño a ganar el pitón contrario o a dejar la muleta y reponiendo para ligar los viajes. Estocada trasera. Ovación para el toro y palmas para el torero.
Bajo, de manos cortas y con cuello el quinto Aguadentero, nº 101 y 504 Kg; fue un toro que unió trapío y buena presencia. Empujó en el caballo y mostró más viveza de salida que sus hermanos, apretando para dentro y muy bien Antonio Chacón, que tuvo que saludar. Emilio de Justo no estuvo acertado con el acero. Estocada al tercer intento. Silencio tras aviso.
El tercero de La Quinta fue un toro de mucha calidad y clase que precisó un toreo de mucho pulso. Chimenea de nº 97 y 474 kg, Tomás Rufo embarcó las embestidas con los vuelos de la muleta, rematando los viajes detrás de la cadera. Importante fue el toreo al natural, con varios de exquisito trazo y temple. La falta de emoción del animal apagó la excelente faena por la izquierda, impidiendo la oreja. Ovación.
Tuvo buena intención el sexto, Barquillero, nº39 y 543 Kg, aunque le faltó la raza y el poder suficiente para aguantar la ligazón y que sus viajes transmitieran al público. Lo mejor de Rufo llegó esta vez por el pitón derecho, sobre todo, en una tanda ligada en el sitio. Estocada delantera y desprendida. Ovación.
El toreo lo puso Tomás Rufo, desafortunado con el acero en el toro de triunfo y más eficaz en el otro.
Ovación para El Cid y Emilio de Justo que no continuaron con su senda del triunfo en Albacete con una corrida que el devenir erróneo de los factores fue sumiendo la tarde en la falta de triunfo.
• El Cid, ovación y silencio.
• Emilio de Justo, palmas y silencio.
• Tomás Rufo, ovación y ovación.
¡¡…………ya lo decía mi tío José María, …..tarde de comentarios, pero que se hable…verborrea de unos y sentencias de otros!!!
—- y así es, ya con Joselito y Belmonte ya pasaba, Bombita, Machaquito y Regaterín…que tiempos.
F.F,Lorenzo














