Y llegó la Rocamanía a Albacete, tarde de no hay billetes, lleno hasta la bandera e ilusión por ver a Navalón junto a los mayores, que no grandes, del toreo.
El primer toro de Daniel Ruiz, en la línea de los danieles, con pocas de fuerzas fue protestado. Además, no embistió por su mansedumbre a la muleta de Talavante, que, tras sus presentaciones, decidió liquidarlo necesitando de cuatro pinchazos, una estocada y dos descabellos entre las protestas generalizadas. Pitos para el toro y silencio para el torero.
El cuarto de Daniel Ruiz tuvo buen tranco desde su salida, lo que Talavante aprovechó en lances capoteros excelentes. Tras brindar al público comenzó una faena que resultó brillante, creativa rozando el esplendor por su estética, suavidad, desmayo y relajo ante las nobles y francas embestidas, propinó varias series de naturales sobre el pitón bueno, el izquierdo. Falló con la espada pero dejando una gran faena de naturales, carteles de toros.
Llegó el segundo de Victoriano del Río, le faltó remate, Roca Rey lo llevó al caballo con chicuelinas. Recursos que cuentan. Con la muleta compuso una faena comenzando de rodillas. Dominando la situación con habilidad y recursos, templó tandas de derechazos aprovechando la manejable embestida del astado. Una tanda al natural. Mató mal de cuatro pinchazos, estocada y descabello. Saludó ….una fuerte ovación.
El quinto de Daniel Ruiz, acudía pronto a la muleta del peruano, interminable en sus arrancadas vibrantes, una faena sublime iniciada por estatuarios. Duración máxima del toro que permitió al torero lograr una obra máxima en una intensidad superlativa, muletazos enlazados con pases de pecho en un palmo de terreno de suprema ejecución. Faena extensa, con desplantes cerca de los pitones de un toro muy noble. Roca pinchó una vez y luego una estocada entera y a pesar del pinchazo …. cortó las dos orejas.
De rodillas a la verónica Samuel Navalón recibió al primero de su lote. Valor y pundonor por encima de todo mostrado en ese momento y en el transcurso de una faena ante el toro de Daniel encastado. Llevó al toro al caballo por chicuelinas. Un quite por tafalleras fue cogido por el toro de manera espeluznante. Aprovecho que humillaba sacando grandes muletazos. Bernardinas muy ajustadas, pinchazo y estocada contraria con premio de una oreja.
Tenía que mantener el tono triunfal de la tarde Samuel Navalón, que recibió al sexto a portagayola, serio de presentación el de Victoriano del Río. Estallido de la plaza tras superar el torero el momento. Derribó al picador sucediéndose momentos de tensión entre los monosabios. Luquecinas finales fueron un buen colofón, pero no entró la espada y todo quedó en una gran ovación tras aviso.
ALEJANDRO TALAVANTE, pitos y ovación.
ROCA REY, ovación tras aviso y dos orejas.
SAMUEL NAVALÓN, oreja y ovación tras aviso.
¡¡…………ya lo decía mi tío José María, …..hay que torear de frente y por derecho, no delante y por detrás del pitón!!!
—- y ahora, se mueven masas como en los tiempos de Ubrique, lo que hará la prensa del corazón.
F.F,Lorenzo











